El profesor emérito de la Universidad de Bogotá, Ignacio Leyva, doctor en inmunología y genética y respetado investigador en enfermedades autoinmunes desde hacía 40 años, les explicaba (de forma exageradamente detallada) a sus alumnos de medicina sobre algunas enfermedades autoinmunes, y claro, también debía contarles sobre el origen desconocido en que permanecían algunas de ellas por entonces. Cuando conversaban sobre Lupus y los genes que se sospecha lo causan, el alumno Federico Herrán le preguntó al profesor Leyva si algunos genes ―que no habían nombrado― podrían ser la causa, y junto a su pregunta mandó una detallada explicación de los mecanismos que soportaban porqué él pensaba que sí podían ser los culpables esos genes. El profesor, luego de algunos minutos en silencio, cortó la mirada que clavaba en su alumno, se levantó de la silla, levantó el rostro al cielo, arrojó sus papeles y salió corriendo del auditorio gritando ¡Eureka! ¡Eureka!

FIN

 

24 de marzo de 2016.

Fotografía de cabecera: “Armario farmacéutico”. Exposición “El acto médico”, Claustro San Agustín. Bogotá, 2017.