Al otro lado del océano salobre e infinito
escuchas el eco de los gritos
las rocas contra los escudos
y el silencio de los desaparecidos.

Duermes, los primeros rayos de sol
invaden las paredes de tu cuarto
y comienza un nuevo día;
las tierras ibéricas te dicen
entre sueños y reproches
“grita, te siguen oyendo”.

Y pese a tantos kilómetros de distancia
y meses cubiertos por el polvo del pasado
y un nuevo futuro encaminado en tu cabeza
y un porvenir esperando ser real:
aun te duele
aun te duele esta tierra fértil
de luchas y cantares
aun te duele tu gente
feroz e indómita.

Y estando lejos, sigues cerca
y tu corazón abraza esta historia
que estamos escribiendo:
de lucha inagotable y resistencia.

J. C.

Bogotá. Viernes lluvioso, 11-06-2021.