Siddhartha es una novela escrita por el alemán Hermann Hesse publicada en 1922.

Resumidamente, cuenta la historia del joven Siddhartha y sus múltiples aventuras y diversos caminos a seguir para alcanzar lo que llama la Unidad, o en palabras sencillas, la sabiduría pura. Ahora bien, para abordar este libro debemos mencionar varios detalles a tener en cuenta.

El primer detalle es que, como leí en algunos foros, efectivamente su escritura es muy sencilla de leer. Su narrativa es amena, como si fuera una fábula. Y sumado a eso, tiene episodios atractivos y emocionantes. Más que diálogos, la riqueza de la obra radica en los párrafos que nos adentran en la mente de cada personaje, sobretodo de su protagonista; párrafos que desnudan las emociones más íntimas de cada uno. Gracias a todo esto, es posible (y mucho mejor) leer el libro en un solo día, fluir con él pues así se siente su transcurso: un fluir interminable de pensamientos profundos sobre la vida y la muerte.

Y esta es la raíz del segundo detalle. Estamos acostumbrados a leer libros occidentales, y cuando alguna obra proveniente del mundo oriental cae a nuestras manos, es un bicho raro. Este, en primera instancia, parece ser así con la novela de Hesse. Pero a medida que vamos avanzando, nos damos cuenta que no es una obra de occiende u oriente, sino que prácticamente es universal, es ideal para todo ser humano ávido de curiosidad, es un viaje no solo a través del mundo sino a través del tiempo, las ideas y la meditación. Es una creación que nos plantea más preguntas que respuestas, y esto es de un valor altísimo.

Finalmente, el tercer detalle está en las huellas que nos deja el libro. Durante su lectura y al finalizarla, empezamos a cavilar sobre la vida misma. Sobre la relación de padres e hijos, sobre las amistades incondicionales y las pasajeras, sobre los momentos de soledad que unas veces deseamos y otras padecemos, sobre el silencio y las palabras, sobre nuestro cuerpo y su devenir, pensamos en el dolor, en el placer, en el miedo, también acerca de qué es la muerte y qué habrá después de ella, y sobretodo: el verdadero valor de la vida y lo que construímos en ella a cada instante.

Poco más para decir, pertinente es buscarla y leerla. Esta obra de Hermann Hesse, es tan profunda, sencilla y agradable, que podría ser leída a cualquier edad, cualquier momento de la vida es apto para conocerla, y empezar a formular esas preguntas tan necesarias

 Calificación: 8,5/10

27 de Julio de 2018.