Silencio, silencio. ¿Oyes? Alguien rasga un acorde sol en una guitarra eléctrica, también hay un arpegio en una guitarra española y una nota fa en una flauta traversa. Escucha bien, escucha. Hay una tribu africana tocando unos tambores y unos monjes sacudiendo una campana, también un grupo de coristas cantando en un sombrío adagio y un colosal órgano rasgando el silencio de un auditorio. Pon atención. Hay monos aulladores llamándose y un león rugiendo bajo un árbol, también el crujir de las semillas bajo el pico de las loras y el sonido de una zambullida de una ballena jorobada en el mar.

Antes eran todos sonidos aislados en diferentes lugares del mundo, ahora los tienes a todos dándote giros en la cabeza. Felicidades, has escuchado un poco de la música elaborada, diversa y armoniosa que interpreta el mundo cada segundo sin parar, sin que lo sepas.

FIN.

7 de enero de 2017.