La tierra está hecha en su mayoría de agua y de aire, y el fuego bulle en su centro como un verdadero volcán. Pero no todo en ella es agua y aire y fuego: la estupidez también pone su parte, y suele ser la más grande…

Dante, en su Tratado del agua, traducido por Richard Sutcliffe.

 

¡Calcio! es una novela escrita por Juan Esteban Constaín (1979-), historiador y traductor nacido en Popayán, Colombia. Fue publicada en 2010 por la editorial Seix Barral.

Esta es una obra que durante sus 200 páginas gira alrededor de una pregunta: ¿cómo surgió el fútbol que hoy conocemos y jugamos, dónde nació realmente? Pues bien, Constaín nos narra cómo un grupo de académicos de historia, profesores de las universidades más prestigiosas de Inglaterra, en una noche de tragos amigables y discursos sueltos llevados a cabo en una reunión secreta, en un recinto tan ilógico como lo es un zoológico, empiezan la disputa por resolver esa duda.

Richard Sutcliffe es quien toma la voz todo el libro, y recapitula su relación y sus vivencias junto al profesor Arnaldo Momigliano, oriundo de italia y sabio conocedor del mundo antiguo. Este último, en aquella noche donde se les daba la bienvenida al club secreto, se atreve a decir frente a una cúpula de ingleses y en su propia tierra: los juegos de pelota empezaron en Italia. Como era de esperarse y por el peso de quienes estaban allí, se armaría un escándalo a nivel nacional. Para sobrellevar ello, Momigliano deberá hacer una exhaustiva investigación que sostenga su premisa; por otro lado, el profesor Windwood, haría su respectiva investigación para refutar al exiliado italiano, y aseverar que el fútbol es inglés.

Ahora bien, en la mayoría de capítulos restantes, en voz del profesor Momigliano haremos un viaje siglos atrás a tierras italianas, donde nos contará con sumo detalle las razones y los desenlaces de una serie de disputas sangrientas y salvajes entre italianos y españoles; podremos ser espectadores de increíbles audacias y ocurrencias extrañas; sentiremos los  momentos de tensión, la algarabía y hasta la histeria que se sintieron en el primer partido de fútbol de la historia, según Momigliano .

Usted como lector respirará un aire antiguo, como si el libro que leyera fuera una obra meramente de historia, como las que duermen en los rincones de todas las grandes bibliotecas; pero con la diferencia que aquí se encontrará fácilmente con la música que hay en toda obra literaria. Si bien a la escritura de Constaín le es inherente ese estilo historiográfico, también hay que decir que posee un estilo fresco y claro, puntual y ordenado, inteligente y preciso. Tiene pasajes de poderosa destreza intelectual sin que sean pretenciosos (algo difícil de encontrar); tiene una perspicacia tal para narrar cada acontecimiento, que al terminar el libro (o mientras lo leemos) deberemos buscar referencias para resolver dudas; tiene ese efecto hiptónico que los grandes escritores saben cuándo poner para que el lector no se mueva de su silla.

Ya para terminar, debo confesar que en la última parte del libro quizá faltó algo más (no soy quién para decir qué) pues los personajes y los eventos en que participaban, tenían una esencia tan intrigante y divertida por lo que, por mi parte, quedé con ganas de leer más; y lo digo yo, que soy más devoto de cuentos y de novelas cortas que de libros que se prolongan porque sí. Eso, en buena parte, habla aún más de la calidad literaria de Constaín, y de cómo su estilo nos atrae, nos atrapa y nos aisla de esta realidad para surmergirnos en otras, de diversas épocas, en variadas voces y en distintos instantes.

 Calificación: 8.0/10