Sé un mundo para ti mismo en lugares solitarios.
TIBULO, citado por Montaigne.

Veo que las gotas viajan sin descanso
desde el cielo a mi ventana,
y luego de volar disfrutan resbalar,
formando surcos de barro y agua.

Sé que cuando nace una remota flor
el cielo contempla cómo crece,
ella brilla, se nutre y se enrojece
buscando enamorar a un picaflor.

El hombre y su huella quedan
en el tiempo y sobre la arena;
pero cuando el sol ya se ha ido
el mar crece y se los lleva.

La soledad es la pesada espada
que la vida nos pone entre las manos.
Al vernos en su reflejo, confundidos,
luchamos contra espejismos insanos.

Este mundo contiene otros mundos,
unos colosales, otros minúsculos,
cada quién será rey de su destino
hasta que la parca llegue silenciosa
arrebatándonos ese designio.

15 de septiembre de 2013.